
Jude Law.
Me miraste de soslayo.
Te observé con los ojos cerrados. El olor de la piel, la respiración entrecortada.
Tu mirada me rodeaba. Ardiente, hiriente.
Mi observación soslayada. Huyendo. Retornando. Adicta a unos ojos, amante del terror enfrascado.
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Esta entrada fue publicada el febrero 12, 2010 a las 1:10 pm y archivada bajo Historias, Sensaciones, Vidas . Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0
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mayo 30, 2010 a 12:24 am
Algún día robaré tus textos y se los enseñaré al mundo. Y me querrás más que nunca.