Miedo.

Posted in Historias, Sensaciones with tags on febrero 3, 2010 by polaryotro

De pequeño tenía miedo. La mayor parte de los niños lo tienen a la oscuridad, a los monstruos que pueden esconderse en ella, a perderse y, aunque parezca demasiado obvio, a hacerse daño.

Mis miedos siempre han sido más reveladores. Yo temía a la oscuridad pero no por sus monstruos de película, sino porque en ella no podía ver a los asesinos que entrarían en mi habitación para matarme con un afilado cuchillo – por eso, me escondía inmóvil bajo las mantas e intentaba respirar en silencio para no ser descubierto. Por otro lado, nunca me ha importado perderme; si te pierdes, al final, acabarás encontrando lo que perdiste, en este caso, el lugar del que saliste. Mi miedo siempre ha sido a la soledad, a perder ese regazo en el que poder acurrucarme, a la consecuencia de la pérdida, y no al concepto en sí.

En realidad, a lo que siempre he temido es a la muerte, lo demás es algo secundario. A veces, no podía dormirme porque pensaba que si no realizaba los actos de aspirar e inspirar conscientemente acabaría ahogado sin darme cuenta. Y, mientras más lo pensaba más trabajo me costaba realizarlos por lo que, al final, la respiración se me truncaba dificultosa.

Pero qué sería de mí sin miedo… porque, en realidad, a lo que más temo en la vida es a perder el miedo.

El viejo en el mar.

Posted in Historias, Sensaciones, Vidas with tags , on febrero 2, 2010 by polaryotro

Tenía una larga barba blanca, no por tratarse de un viejito canoso, y la piel curtida por el contacto con el sol.

Con apenas un petate, para guardar sus pocas pertenencias, y un cayado, para poder apoyarse y descansar, emprendió un largo viaje. Un viaje por múltiples caminos, senderos, recorridos  y un solo objetivo. Se propuso encontrar un mar desprovisto de sal.

Cada vez que alcanzaba uno se adentraba en él, remojando su larga barba, por lo que la sal, con el paso de los años, quedó adherida al pelo, adquiriendo éste una tonalidad canosa.

Pasaron años y décadas sin alcanzar su preciado tesoro, hasta que un día llegó a un mar carente de sal. Sus aguas calmadas reflejaban el cielo azul. Se adentró en ellas y su barba, al bañarse dentro, las sazonó. El hombre lloró, tanto que sus lágrimas se agotaron y, así, el mar se volvió salado, como todos los demás que existían esparcidos por el resto del mundo y él había visto y analizado.

Después, llenó sus bolsillos con las piedras que encontró en la orilla y se adentró en el mar, sumergiéndose de nuevo en él. A los tres días una oveja descarriada de su rebaño encontró a un hombre con una larga barba rubia ahogado en el salado mar. Se acercó a beber, pero la sal en el agua la volvió no potable y no pudo hacer otra cosa más que retroceder.

Y el difunto, sonriendo, se tocó su rubia barba, pues había creado un nuevo mar con la sal desprendida de sus lágrimas y de su barba y, así,  pasaría la eternidad descansando con orgullo ahogado en su creación.

La chica que pasa por delante de la ventana.

Posted in Historias, La chica de la ventana on febrero 1, 2010 by polaryotro

Scarlett Johansson

Esta es la delicada chica de voluptuosos labios que todas las mañanas camina frente a la ventana de la otra chica. Es a quien la segunda se imagina acicalándose en su casa.

También podría ser una chica de voluptuosos labios que todas las tardes, en el silencio de una habitación vacía y oscura, desnuda sus piernas con la mayor determinación conocida, pues la maldad de su interior crece por ellas como vello trepador. Y, todas las noches, sueña con que algún día pueda vivir olvidando que dentro de ella todo lo que se gesta, nace y crece se aleja de la bondad.

Aunque, lo más seguro, es que únicamente sea una delicada chica de voluptuosos labios que disfruta viendo cómo su figura responde a las exigencias culturales de belleza.

Pero, la chica de la ventana, nunca llegará a pensar en algo tan pueril y es que, su alma analítica soñadora, no se lo permitiría…

A veces.

Posted in Historias, Sensaciones on enero 28, 2010 by polaryotro

A veces es tan difícil sentarse y descansar… Descansar del mundo, de la vida, de uno mismo. Descansar de la existencia y la inexistencia.

A veces lo más complicado es acomodarse mirando al infinito y olvidar. Olvidar el pasado, el presente. Olvidar el futuro que vendrá y que nos hace malgastar el presente.

A veces tendríamos que sentarnos y olvidar. Como cuando cierras los ojos y comienzas a soñar, aunque al despertar haya sido todo una pesadilla.

Caleb Followill

Stars – \”Sleep Tonight\”

Bovary, Woolf y el feminismo.

Posted in Literatura, Opinión with tags , , , on enero 28, 2010 by polaryotro

En el instituto, mi profesora de Lengua y Literatura solía hablar de Madame Bovary. Nunca llegué a leer el libro en mis años de estudiante pero siempre se quedó ese nombre grabado en mi mente. En mi subconsciente Madame Bovary se dibujaba como una novela feminista, la historia de una mujer que luchaba contra los principios de una sociedad machista y discriminatoria en el trato hacia el sexo femenino. Siempre pensé ésto, hasta que, hace unos días, terminé de leer el libro.

No sé si Gustave Flauvert quiso escribir una novela feminista (me parece que sí) pero si ésa fue su idea original considero que se perdió bastante en el intento. Emma Bovary no sólo no es un personaje que lucha contra las injusticias sociales de discriminación y falta de derechos de la mujer sino que, a lo largo de las tres partes en las que se divide el libro, su conducta se va tornando cada vez más en sumisa y condescendiente hacia el sexo contrario.

Emma es egoísta, caprichosa y soñadora; nos describe a su marido como el culpable de su desgracia, juzgándolo y, como consecuencia inexorable, engañándolo (utiliza al engaño como la cuerda que le permitirá  salir trepando del pozo al que ella misma se lanzó, el día de su boda, sin pensar en las consecuencias) pero, en vez de degustar la libertad a través de su indivualidad trata de obtenerla mediante los abrazos del sexo masculino. Madame Bovary busca cobijo en hombres ajenos a su matrimonio, sin darse cuenta de que Carlos (su marido) es el único que le habría permitido vivir libremente, desarrollarse personalmente y expandir su feminidad y su feminismo.

No obstante, el autor trata de redimir la conducta de su protagonista con un final trágico. Madame Bovary acaba suicidándose y en el lecho de muerte reconoce que es su marido el único que la trató bien, el único hombre bueno, acaba sentenciando. Aunque la jugada a Gustave Flaubert, desde mi más sincera opinión, le salió mal. Emma no paga ningún precio por sus infidelidades , ella se suicida por cobardía; sabe que ha hecho mal y no sabe cómo salir airosa de la situación, no se atreve a enfrentarse a su marido y prefiere acabar con su vida.

Madame Bovary muere como cobarde y no como víctima. La novela, en definitiva, carece de ese supuesto alegato feminista y, en el fondo, se presenta como una historia de una mujer desdichada cuyas aspiraciones de grandeza hacen que acabemos odiándola a niveles insospechados. Casi tanto como a la protagonista de “La Pasión Turca” de Antonio Gala. Pero quizá todo lo que digo venga influenciado por Virginia Woolf, a la que he leído mucho. Demasiado. A esa Virginia Woolf escritora y mujer que representa como nadie la voluntad, aspiraciones y desigualdades de las mujeres del siglo XIX.

Virginia Woolf

Una pequeña historia de amor.

Posted in Historias, Literatura, Vidas on enero 27, 2010 by polaryotro

Hace algo más de un año escribí esto, lo titulé “Una pequeña historia de amor”:

T_T y o’_’o

T_T (Es una mujer de alta sociedad, depresiva, sin más aspiraciones que acudir al psiquiatra los jueves por la tarde)

o’_’o (Es un hombre de carnes voluminosas, con buenas dosis de humor, que trabaja de payaso en el circo pero prescindiendo del maquillaje, porque como bien le dijo su jefe: “a ti no te hace falta pintarte”)

Y un día se encontraron, ella sentada en un banco llorando y él saltando con las gordas palomas del parque (porque se sentía identificado). Ella le contó sus penas y él , con el lápiz de labios que le cogió prestado, se dibujó una bonita flor en su gorda barriga y ella se rió tanto que las lágrimas se mezclaban con los gruñidos de su risa de bruja de cuento. Se la llevó al circo, cogidos de la mano…..

En el circo presentaban un espectáculo conjunto. Él era el payaso sin maquillaje que dibujaba flores y ella la payasa triste que regaba las flores con sus lágrimas. Y todas las noches dormían cogidos de la mano…

Para mí, la literatura, es algo más que narrar una historia. Me gusta prescindir de nombres y de abundantes descripciones porque la magia de lo escrito está, desde mi percepción, en la belleza de lo contado, en los sentimientos e imágenes literarias que se gestan a través de la lectura de un inicio, nudo y desenlace sin acción. Eso es la literatura; sensaciones y fotogramas.

Pero mi opinión poca importancia tiene, pues no soy más que un aficionado sin ningún tipo de aspiración realista.

Las fotografías son de Carolina Cruz, una chica que todo lo hace bonito, no sólo sus fotos sino también su vida en general y, sobre todo, existir para el resto.

Más fotografías suyas en su flickr: http://www.flickr.com/photos/siritha (el enlace está en comentarios y también en la barra derecha de inicio)

She & Him repiten.

Posted in Música with tags , , on enero 26, 2010 by polaryotro

A la nueva canción de “She & Him” le falta todo lo que tenía aquella “Why Do you let me stay here?” de su primer álbum, “Volume One”.

“In the sun” tiene la voz carazterística de Zooey Deschanel (a veces incluso un poco irritante) , las guitarras de M. Ward, los coros y ese piano de fondo que caracterizaron aquel “Volume One”, pero aunque la melodía tenga un aire un poco naïf no se acerca del todo a la ñoñería infantiloide de “Why Do you let me stay here?”, y eso era lo mejor de la canción, en particular, y del dúo, en general. Y, sobretodo, le falta esa parte final que convertía a “Why Do you let me stay here?” en genial. Pero no pierdo las esperanza en este “Volume Two”. No, aún no.